Está lista la lista ✔️

“Ay linda lo siento mucho…” me dijo una muy querida amiga con el corazón roto, el ojo aguado y un nudo en la garganta, cuando comprobó de mis propios labios lo que ya había escuchado por los de medio planeta: que yo me había divorciado.

Lo que mi dulce congénere no sabía era que no había mucho que “sentir”, más bien había poco que lamentar de aquella ruptura. Y que a diferencia de lo que ella y otros ven como fracaso, yo había aprendido a apreciar como uno de mis mayores logros. Lo afirmo con el perdón de mi ex, quien es una excelente persona, pero que sin duda no la indicada para mí, ni podía darme lo que yo quería y necesitaba como mujer y a quien me dolía ver sufrir a mi lado igualmente, por la misma razón todos los días.

Hoy entiendo que estuvimos forzándonos a estar juntos durante diez años porque creíamos que eso era lo que debíamos hacer y a pesar de que sabíamos que en algún momento no lo soportaríamos más, decidimos permanecer esperando que un milagro ocurriera, creyendo qué al hacer lo “correcto” algo pasaría, pero nada bueno pasó, nos cansamos de esperar que el otro cambiara y todo se derrumbo tal y como se auguraba Divorciarnos fue un acto de compasión, un símbolo de poder personal e independencia y libertad que ha cambiado el rumbo de nuestra existencia y que con suerte cambiara el destino de nuestras hijas mostrándoles que no se deben conformar con hacer lo que les dicen que es apropiado, sino que deben hacer lo que su corazón les dicte y perseguir sus sueños.

Toda esta reflexión y la carita de mi amiga, su tristeza y sus palabras, me pusieron a pensar en algo que siempre me inquietó y nunca tuve el valor de comentar, a pesar de tener fama de rebelde.

La expectativa de “éxito” del mundo en el que crecí me presionó a vivir la vida con una lista de actividades que según la tradición, garantiza la felicidad y hay que seguir al pie de la letra para alcanzar la plenitud.

Esta lista me obligó a cumplir con una cantidad de requisitos que a veces ni quería, ni necesitaba. pero en la que creía firmemente, tal vez por la sugestión que provocaban todas las figuras de autoridad a las que sometieron desde que tengo uso de razón: mi familia, el colegio, la iglesia, la universidad, los amigos, el entorno laboral, etc… y es que siento que me embutieron en la cabeza todas estas ideas, empujando para afuera todas las demás de mi mente con la convicción de que si no lo lograba, sería una fracasada. Recuerdo haber pensado que si no ponía el visto bueno a tiempo y si no cumplía con la lista y en detallado orden, corrigiendo oportunamente y pagando el precio, no lograría ser feliz.

La lista:

1. Estudia (ojalá con medallas y diplomas varios. Si eres deportista o tienes un talento artístico serás mejor)

2. Gradúate (ojalá con excelencia académica y una buena tesis)

3. Consigue un buen empleo (ojalá con buena paga, en una empresa de renombre y status)

4. Ahorra

5. Cásate bien y ten hijos (ojalá dos, uno es poco y tres es mucho, si es la parejita mejor)

6. Forma un grandioso hogar (ojalá con una gran casa, buen carro y viajes por el mundo)

7. Acumula reconocimientos y aplausos (ojalá mantengas una vida social activa con muchos amigos verdaderos que te admiren y otros hipócritas que te envidien y no olvides a los detractores que te odien)

8. No te olvides hacer seguidores en tus redes sociales a través de fotos y entradas tipo sueño americano (vida soñada, familia perfecta y vida saludable afortunada y bendecida)

Recomendaciones Generales:

– No se te ocurra enfermarte gravemente

– Ni de fundas hables de tus situaciones familiares complicadas, problemas económicos o rebeldía de tus hijos

– Oculta y niega rotundamente los problemas de pareja, no hables de tu intimidad con nadie.

– Se perfecto y evita las críticas, murmuraciones y chismes

Una vez hecho todo esto, supongo que podría morir en paz. Pero en realidad habré vivido? o tan solo sobreviviré y andaré en una carrera sin sentido haciendo lo que me dijeron que debía hacer, esperando reconocimiento por hacerlo “bien” y consecuencias negativas por hacerlo “mal”.

Todos tenemos una lista que Nos impusieron cuando éramos niños carentes de criterio y con perverso poder subconsciente. Todos hicimos una lista que nos obliga a morir a lo que somos y nos homogeneiza de una manera arbitraria y patética. Por el afán de cumplirla (porque además hay bonus entre menos tiempo te tome), miles de seres humanos descartan sus talentos y desperdician sus dones. Muchos se apagan entre las reglas, estudian carreras equivocadas, se casan con la persona incorrecta, se amarran a un lugar y se aferran a unos hijos que nunca quisieron tener. Se extinguen haciendo felices a los demás y recibiendo aplausos insulsos mientras llenan sus vacíos personales con comportamientos erráticos, levantando seres insaciables, frustrados y sin propósito.

Cuantas talentosas voces se ahogan frente a un escritorio cuando pudieron conmover a millones de oídos? cuantas líderes políticas potenciales renunciaron a su carácter bajo el yugo de un matrimonio infeliz? Cuantos deportistas brillantes se desperdiciaron tras un mostrador de almacen esperando una comisión, tan solo porque su talento y condición no eran rentables?

Pues les cuento con orgullo, que yo ya rompí mi  lista, ahora voy por una nueva que he venido elaborando lentamente, de una forma más mesurada, concienzuda y sensata. Lo hago porque creo que la presión que ejercieron sobre mi con todas esas exigencias familiares y sociales me hizo tomar decisiones apresuradas y erróneas que cambiaron el rumbo de mi verdadero destino, porque no lo conocia, como todos. Pero no me arrepiento tampoco, fue ganancia. Sé que estaba distraída tratando de hacer lo que me dijeron que hiciera y retarde el verdadero éxito de mi vida y me hago responsable por ello, menos mal antes de morir logré conectarme con mi esencia y mi corazón y me anime a ser quien yo quiero ser, o al menos a intentarlo.

Por esta razón decidí renunciar al sistema y demostrarme a mí misma y a mis hijas que yo si podía hacer lo que realmente soñaba y anhelaba, pensé que sería imposible liberarme de lo que no toleraba más, tomar las riendas de mi vida, ser feliz buscando una vida acorde con mis sueños y expectativas, librarme de yugos opresores y castradores de sueños y libertad. Pero lo hice, lo estoy haciendo y estoy entusiasmada y contenta en el proceso. Estoy disfrutando de la paz interior de hacer lo que dice el corazón y de la felicidad de perseguir con perseverancia mis sueños.

Ahora tengo que ser valiente todos los días! Todos los días! Pero eso definitivamente es mejor que ser permisiva y conformista. Tengo que aprender a morir a todo aquello por lo cual llevaba trabajando años y dejarlo ir sin mirar atrás, para no devolverme por el camino de la costumbre y facilísimo.

Aún tengo que soportar la visita de las amigas feas que nadie se quiere echar: las culpas; y romper cada elaborado argumento radical y religioso con el que me golpean con fuerza.

Sé que tendré que enfrentarme a las consecuencias de mis decisiones y que contare con seguidores y detractores siempre, pero al final nada de eso importa cuando sé que hago lo correcto y en el fondo de mi corazón sigue creciendo la esperanza de llegar a ser un día la mujer que quiero ser.

Cada vez que me miro al espejo y me observó en otros ojos, me doy cuenta que me parezco más a ella y que no estoy sola, mi familia y verdaderos amigos me acompañan y me animan, ahora también voy de la mano de un hombre valiente que asume este reto conmigo y me acompaña con comprensión y entrega en este camino, ayudándome a cargar con entusiasmo la pesada carga que llevo y además disfrutando con agradecimiento  la infinita alegría que traen a nuestras vidas mis hijitas.

Tengamos cuidado de no estar proliferando esta lista, cortemos con la cadena, cuidemos a nuestros niños y adolescentes, demostrándoles que pueden hacer realidad sus sueños. Yo tengo una nueva lista de actividades pero esta vez no acepto imposiciones ni sugerencias.

Al final a quien le importa si realmente estoy feliz o no?

3 comentarios en “Está lista la lista ✔️

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s