El que es, es…

No te esfuerces tanto en ser quien no eres, no pierdas más tiempo, se te pueden ir los años, se te pueden morir los sueños, no va a funcionar, te lo digo por experiencia propia. Inténtalo, vale la pena el aprendizaje, pero cuando te des cuenta que diste todo de ti y no es suficiente, no te quedes donde no eres feliz y donde no puedes hacer feliz a quien amas.

El que es es y el que no es, nunca será. El amor no se puede forzar. Si eres valiente y te arriesgas a ser feliz a pesar de lo que te digan, es probable que encuentres lo que buscas.

Que nada te detenga, las críticas, la envidia, los juicios, la culpa. Nadie vive tu vida por ti, tus hijos están bien si tú estás bien. Nada paga la libertad que pierdes amarrada a una relación infeliz y llena de dolor. Dios es bueno y conoce el corazón, solo El sabe lo que has vivido.

Créeme el amor del bueno existe se llama amor propio. Llena tu vida de amor y esperanza y no te rindas, no te resignes y nunca nunca desistas. No importa lo que pase. No tires tus perlas a los cerdos. Dale tu corazón a quien sepa cuidarlo y valorarlo.

Una Visión 2020

 

Ahí voy con mi primer intento… largo pero sustancioso!!!

Está mañana le dije adiós para siempre a mis lentes de contacto rígidos: un par de vidrios súper incómodos que me tatuaron la córnea con creces y que vengo usando desde hace 25 años, pero al final, un par de vidrios que me salvaron la vida permitiendome ver bien y tener una vida normal conteniendo mi enfermedad congénita degenerativa y camuflando mi discapacidad visual de más de 20 dioptrias de miopía durante todos estos años.

Hoy madrugué a practicarme mi cirugía #16 la más delicada de todas las que me he hecho hasta ahora, por el altísimo riesgo de pérdida de la visión de este ojito izquierdo tan maltrecho y operado, y apenas ahora que me estoy incorporando y aún no conozco el resultado final de la cirugía (por Fe se que será el esperado) tengo un enorme deseo de dar las gracias a Dios y a la vida por mi enfermedad y quiero hacerlo públicamente y delante de todo el mundo, como un grito que haga eco y creo no equivocarme cuando elijo este medio, porque sé que alguien me leerá.

Quiero contar que he comprendido en medio de este familiar, intenso y persistente dolor físico que dejan estos procedimientos y que me atraviesan el cerebro; que todo tiene un propósito. Y lejos de hacer una reflexión cursi y espiritual, lo que quiero es compartir esta experiencia para que sepan que “cargar la cruz” con valentía, vale la pena.

Cada quien tiene su cruz dicen por ahí, la mía siempre ha sido la vista (y los amores complicados… pero eso dejémoslo para otra ocasión) y desde que tengo uso de razón estoy sufriendo con mis ojos. Primero unas gafas grandísimas y pesadísimas que me dejaron cicatriz en el tabique y también en el alma, el bullying del que fui víctima durante toda mi niñez me partió el corazón muchas veces y de esta forma aprendí a lidiar con mis defectos y reuní valor para demostrar que yo era más de lo que parecía desde que era una niña, así fue como me hice popular a través de mis sofisticadas hazañas: hacer gimnasia olímpica con “vidrios de botella”, nadar bajo el agua con “cuatro ojos”, ser la única reina de belleza gafufa y desgualamida y ganarme cuánto concurso de moda y baile se inventaran en el colegio

Así fue como aprendí a perdonar a mis detractores y a amar para siempre con la humildad de un niño y jamás la perdí, la atesoro por el gran valor que tiene al ayudarme a discernir y a jamás guardar rencor, si alguna vez he querido vengarme de alguien que me haya lastimado con sus juicios, dureza en el corazón, hipocresía y envidia, he encontrado la mejor forma de hacerlo: amándolo, perdonándolo y dejándole ver lo feliz que soy mientras cierro las puertas de mi vida a su toxina.

Ley de vida: las personas más difíciles de querer son las que más amor necesitan. Así que aquí vamos con una primera conclusión:

1. Baja tolerancia a la frustración: semisuperado

2. No aceptar un NO por respuesta: seudosuperado.

Si estos males estuvieran completamente neutralizados yo sería un maestro ascendido y estaría meditando y no escribiendo acerca de mi y mis varios diagnosticos…

3. Sobrestima: en proceso de desentronamiento del ego…

Y bueno, como consecuencia de esos golpes de infancia me quedaron unos cuantos chichones, el más doloroso de ellos fue el de la búsqueda de aprobación y ese fue el que en la adolescencia y primera adultez me condenó. Me llevo de tour por las adicciones, conocí el mal vivir en el alcohol, idolatría al sexo, vanidad desbocada, persecución prioritaria al dinero y lo peor: la codependencia afectiva (adicción a otras personas). Así fue como vino el siguiente aprendizaje y el más valioso, a través de las relaciones sociales y afectivas.

Durante esta etapa de mi vida tuve 5 cirugías más en mis ojos, mi espíritu estuvo contrito, atrapado, mal embutido entre un adefesio de hedonismo y una linda y sexy máscara de rubias y teñidas curvas. Estaba necesitada de afecto después de tanto golpe. Mi terapeuta me llamo prostituta emocional, y bueno, eso fue difícil… pero lo superé, me traté los mil males durante años y hoy este chichón desapareció, pero cuando me estrello, vuelve y duele.

Entender que el tren de mi vida lo conduzco yo y soy yo quien debe definir el rumbo, sostener el timón y mantenerlo en marcha, fue duro. Tantas cosas al mismo tiempo.

Soy yo y solo yo la que no debe ceder el control, la que tiene que invitar y subir a mis vagones a las personas que amo y escucharlas, compartir con ellas y llevarlas a disfrutar la aventura, lograr que me acompañen y me ayuden a decidir por el camino, el cómo y a encontrar todos mis porqués.

También debo entender que es indispensable bajar a los que empañan mi ventana panorámica con su niebla confusa y me apartan de la meta, a los que quieren tomar mi lugar y hacer mi viaje por mi, callar las voces que me dicen que no puedo o no merezco y a todo aquel que haciéndose pasar por mi mano derecha me la va cortando tan sigilosamente que a veces no lo noto y pierdo el control.

Nunca olvidaré que es necesario sacar del tren a esos que le ponen leña al fuego aumentando la velocidad solo para hacerme estrellar con fuerza y que desvíe mi rumbo para llegar primero y llevarse los créditos como si estuviera compitiendo. Para abajo los pasajeros verdugos de mis sueños y para arriba los compañeros  indispensables. Así el camino se hace más bello, pero no más fácil.

Luego vinieron más quebrantos: los músculos de los ojos tensos como mi relación de pareja, había que cortar para poder ver, dolió pero la Visión se centró.

Ojos infectados, llorosos e inflamados como el alma libre de un ave que llora en silencio desde la soledad de una jaula con las alas cortadas, miles de espectadores observándo mientras sus sueños están quebrados. Ojos que no ven porque no quieren ver la realidad del ser. Oraciones no respondidas, ojos que no reaccionan a ningún estímulo. Una mirada única en el mundo, la mirada de mis ojos apagándose aún más en la oscura depresión enmascarada de falso y complaciente bienestar.

Y entonces como un Faro, una gran luz me levantó rompiendo el velo del sometimiento malsano para revelarme la Verdad. Y sí, Dios es Amor!! El que no lo conoce bien lo ignora o peor, espera que Él haga la tarea y a punta de oración y/o ayuno cree que puede convencer a un Dios Todopoderoso de que haga lo que un simple humano desea sin la certeza de si es o no lo necesario, tan solo por el capricho de obtener lo anhelado y así no es.

Así no se puede tener Fé y sin Fé no hay milagro. La Fé sin obras está muerta y quién mejor que Dios para decidir en mi vida lo que que debo hacer.

Dios habla y me dice en medio del dolor: Querida mía no es lo que tú digas cuando tú digas, es lo que necesitas y lo que te conviene en el momento indicado y eso nunca lo vas a tener claro lejos de mi. Ven conmigo y se mi obrera. Usa tu talento. Crea como Yo y se creadora de tu vida…

Obrero has tu tarea y persigue tu felicidad. Pon tus ojos en el verdadero amor y no en el amor a otros, al dinero, al trabajo, etc… puedes ver con el corazón, por eso ama, ama intensamente y encuentra el equilibrio.

Este descubrimiento feliz me sacude y me libera. La verdad de mi espiritualidad a pleno sin religión ni falsa doctrina, sin engaños y manipulaciones. Solo El y yo juntos en esto. Y entonces yo grito en público y a viva voz: Dios Tu Espíritu hoy me guia sin fronteras, más allá de las barreras a dónde tú me llames. Tú me llevas más allá de lo soñado, donde puedo estar confiada al estar en tu Presencia. Dios conmigo, quien contra mí. (No es mío, es una hermosa alabanza. Pero fue para mí, mensaje recibido) y yo le creo y veo.

Veo bien. Mejor que nunca, mi visión real está siendo y será restaurada al 100%.

Los cambios duelen como las cirugías, dejan cicatrices como las heridas, tienen complicaciones como las circunstancias. Pero una buena VISIÓN 20/20 como la que estoy cocinando ahora, contiene una buena justificación, unos maravillosos hitos y antecedentes, unos objetivos claros y transparentes, un gran equipo de trabajo, una Misión definida y una fabulosa estrategia.

Sobre la marcha he empezado a elaborar un buen Plan de Contingencia y Crisis basado en los improvisados con anterioridad, un Plan de Comunicaciones arrollador y ni hablar de los proyectos de Mkt más creativos e innovadores a punta de carisma que me voy a jalar.

Tengo trabajo que hacer y que compartir, y tú que me lees, veras si te quedas a verlo, aplicarlo en tu vida y valgan la pena las abismales diferencias que puedas encontrar entre tu vida y la mía. Te invito y si te animas a ser parte de esto, bienvenido seas.

Ahora sé que una buena visión te permite disfrutar del paisaje, y divisar con claridad la meta mientras corres con emoción hacia ella y así me vaya de jeta contra el planeta (Otra vez), ahí estaré avanzando con las herramientas que tengo en el momento presente.

Dios lee mis planes y se ríe, está orgulloso como buen Padre y no me soltará jamás, seguro hará uno que otro cambió pero nada ni nadie nunca podrá separarnos por más torpe que yo sea. Eso lo sé ahora. Uds no saben cuántos Ángeles me ha enviado, cuantas veces me ha rescatado.

Gracias al arquitecto, al maestro, al Dios de mi vida, gracias por esta enfermedad con la que me mando a este mundo, sabio Dios al entender que requería un bastón de ese calibre para lograr lo que vine a hacer a este valle de risas y lágrimas y que me enseñó qué hay que perder lo poco para ganar lo mucho y que un fracaso es el pináculo del miedo derrotado por la hermosa promesa de una inigualable existencia. Vida, sigue sorprendiéndome por favor, así de vez en cuando me queje.

Paloma ahora es libre, cumple sus sueños y escribe…